
(14 de enero de 2018) – A 118 dĆas del paso del huracĆ”n MarĆa una familia vive en condiciones infrahumanas en la Cancha Damaso Rosa de Luquillo por lo que una humacaeƱa se conmovió a brindarle su ayuda.
SegĆŗn el portal digital Noticel, desde antes del huracĆ”nĀ MarĆa, Ana SĆ”nchez y su familia vivĆa con generadores elĆ©ctricos y sin agua potable. Su casa era de madera, zinc y cemento en el barrio Pitahaya, pero ahora viven en casetas de acampar.
Ante esta situación Margarita López, oriunda del barrio Buena Vista de Humacao sin tener recursos consiguió lo necesario para el diario vivir de Ana SÔnchez, desde comidas hasta enseres.
āYo no podĆa ver lo que mis ojos estaban mirando. NiƱos en este lugar, personas aĆŗn mayores estaban en este lugar. Y yo decidĆ pararme, detenerme e investigar quĆ© era lo que estaba sucediendo aquĆ. Cuando me dijeron que necesitaban de todo, que necesitaban de todo en ese momento yo no tenĆaā, relató Margarita, quien tambiĆ©n fungió como misionera en el 2010 en HaitĆ despuĆ©s del terremoto.
āAl dĆa siguiente yo regresĆ© y le traje estufas de gas, cilindros, alimentos, agua y de todo para que ellos pudieran seguir sobreviviendo. Y con el dĆa de hoy ya son cuatro veces que llego a este lugar, en diferentes semanas he llegado. No vivo aquĆ, vivo bastante lejos en Humacaoā, resaltó la misionera durante la visita de NotiCel ayer, domingo.
āSolo una vez que ellos trajeron agua, el municipio. Trajeron agua y cajitas del Army, pero los muchachos, como tenĆan tanta cólera con ellos porque no habĆan venido y no los habĆan ayudado… Tuvieron que esperar a que saliĆ©ramos yo y mi nieta en las noticias para que el alcalde (JesĆŗs MĆ”rquez) nos enviara suministros a ellos que estaban primero que yo. Ellos le viraron todo, y desde ahĆ el alcalde no ha vuelto. Por lo menos desde que yo he estado solaā, indicó Ana SĆ”nchez, cuya familia, junto a otro caballero solo y desempleado, son los Ćŗnicos que viven en la cancha.
āNo entiendo por quĆ© el gobierno no nos estĆ” ayudando como nos tiene que ayudar. Porque, yo soy sincera, yo soy tan sincera que, si llega a ser un familiar del gobierno mismo, ya estuviera en una mansiónā, argumentó.