Vista del faro Punta Tuna de Maunabo desde la PR-3 en el sector California | Foto: Juan RodrĆguez
Columna de opinión por el doctor Carlos Pérez Morales, geógrafo
(22 de junio de 2020 – Columna de opinión) – El polvo saharaui es una mezcla de arena y polvo del Sahara, la vasta zona desĆ©rtica que cubre la mayor parte del norte de Africa. Contiene minerales naturales que afectan el clima, asĆ como la fertilización de los ecosistemas acuĆ”ticos y terrestres.
Este polvo transporta bacterias y hongos vivos, asĆ como sustancias quĆmicas que son carcinógenos conocidos, tóxicos para los seres humanos o descriptores endocrinos, incluyendo pesticidas, metales, hidrocarburos poliaromĆ”ticos (PAHS) y bienios policlorados (PCB) (Roberts, 18 de abril 2016). Las partĆculas de mĆ”s de dos micras y media de diĆ”metro (PM2.5) se pueden inhalar en las zonas mĆ”s pequeƱas de los pulmones”, “El aumento de las partĆculas PM2.5 (y mĆ”s pequeƱas) en el aire se asocia con un aumento de la mortalidad y ingresos hospitalarios por ataque cardĆaco, accidentes cerebro vasculares y problemas pulmonares.” (Roberts, 18 de abril 2016).
Los estudios han demostrado que el polvo es rico en fósforo, que es la principal fuente de nutrientes para el Amazonas. También contiene potasio, calcio. hierro y hierro dentro de él.
Este polvo viaja miles de millas en el Océano AtlÔntico en forma de nube, hasta alcanzar la región de Caribe, impulsada por los vientos Alisios. En ocasiones estas nubes de polvo del Sahara llegan hasta Centroamérica, con excepción de PanamÔ y otras llegan a la región amazónica.
La nube de polvo del Sahara, es conocida como la Capa de Aire Sahara (SAL), esta nube de polvo seco se forma comĆŗnmente desde finales de la primavera hasta principios del otoƱo, moviĆ©ndose hacia el OcĆ©ano AtlĆ”ntico tropical cada tres a cinco dĆas, segĆŗn la División de Investigación de Huracanes (HRD) de la NOAA.
El polvo del Sahara causa alergias y asmas en algunas personas, que por lo tanto deben permanecer en sus casas.
En la cuenca del Caribe, el 30% de las bacterias aisladas del polvo, presente en el aire, son patógenos conocidos capaces de transmitir infeccionesĀ a plantas, animales o personas. El largo viaje de las arenas del Sahara hasta el continente americano, sin embargo, tambiĆ©n trae algunas consecuencias positivas: segĆŗn un estudio publicado por la NASA en 2015, entre los elementos arrastrados por los vientos desde Ćfrica se incluye una cantidad de fósforo, considerado como un nutriente esencial para el crecimiento de la selva amazónica. (Redacción BBC Mundo, 1ro. de julio de 2016)
Desde el punto de vista meteorológico, la nube de polvo del Sahara reduce la probabilidad de que ocurran tormentas eléctricas, lluvias fuertes y reducen la formación de ciclones tropicales.
Para evitar enfermedades se recomienda el uso de mascarillas por parte de las personas con enfermedades respiratorias crónicas, adultos mayores, mujeres embarazadas y niños; asà como cubrir las fuentes de agua como pozos, recipientes o estanques de almacenamiento para evitar su contaminación.
La Capa de Aire Sahara, tambiĆ©n conocida como Polvo SahĆ”rico, estĆ” hecha de arena, suciedad y otros polvos que se elevan a la atmósfera desde la vasta zona desĆ©rtica que cubre la mayor parte del norte de Ćfrica. Este polvo se transporta en las olas africanas que empujan hacia el oeste hacia el OcĆ©ano AtlĆ”ntico. La capa de aire saharaui es un nube de polvo seco de aire bien mezclado que reside usualmente entre 5.000 y 15.000 pies sobre el nivel del mar. Dado que uno de los ingredientes clave para el desarrollo de ciclones tropicales es un alimento profundo de humedad, el polvo saharaui a menudo actĆŗa para inhibir el desarrollo tropical.
Una vez que un bolsillo de polvo saharaui comienza a moverse hacia el oeste sobre el AtlÔntico, es relativamente fÔcil de rastrear usando satélite infrarrojos. Este modelo combina el desarrollo y el movimiento previstos de la Capa de Aire del Sahara con la tasa de precipitación y los contornos de presión del GFS (Global Forescast System), para representar el movimiento de la capa.